Napoleón, jefe de Obra.

Napoleón como jefe de Obra debía ser todo un espectáculo, no creen?

Pues este estudio además de resolver una reforma de un piso de 170m2 en la Rue de Rivoli, se ocupó de presentar la reforma al mundo de una forma graciosa, original y creativa.

El aburrimiento, el desgano por el espacio sin habitar o absolutamente estéril los ha llevado a integrar a Bonaparte en la documentación gráfica, desde el principio nos reciben no uno sino tres Napoleones victoriosos asomados al balcón del piso.

Y lo más curioso de la iniciativa es que surgió en obra, en plena reforma bromeaban sobre la posibilidad de que Napoleón hubiera vivido allí, con lo cual no es una reforma más, no es un piso más en blanco impoluto, que he de reconocer que me fascinan, es el piso de los Napoleones.

Hacer un recorrido por el y verificar si os gustó tanto la idea como a mi.

Piso en ParisPiso Napoleón-Paris

Advertisements

Jean Prouvé, prefab-house

La innovación del hoy, puede ser el descubrimiento o el hallazgo e implementación del ayer.

Deberíamos estar más atentos a las experiencias y caminos ajenos, a aquellos que ya se han planteado un problema similar, sino el mismo que el nuestro. Dejad de lado el hecho de mirar siempre lo que nos angustia del presente, e intentar sobrevolar la realidad con distancia y sin agobios, para poder explorar “nuevas” o “antiguas” soluciones.

El estudio de la Historia de la Arquitectura nos brinda esa posibilidad, y debo agradecer el aporte y el llamado de atención del Arquitecto Ariel Cavilli, que a partir de una conversación totalmente familiar, de hecho somos primos segundos, me hizo llegar material sobre la prefabricación con propuestas del ayer , que bien podrían solucionarnos el hoy.

Ahora mismo, ayer, antes de ayer, montémonos en hombros de gigantes, quizás así lleguemos a ver un poco más lejos.

Gracias Ariel! Y por supuesto merci Jean!

My favourite place in Bilbao.

Un dia normal en Bilbao, te levantas, coges el coche y dices…¿Pues ahora dónde desayuno? Y si bien soy de bares sencillos y buenos, donde me sirvan una buena tostada con tomate, he de reconocer que siento debilidad por explorar y perderme en ciudades desconocidas, tanto como para meterme en medio del macro botellón con los fanáticos del Atletico de Bilbao por el despistado GPS, que hay que filtar evento, hay que filtrar evento!, como tambien para descubrir rincones, hablar con gente desconocida y sorprenderme a cada paso.

En fin…volvamos al origen, no sabíamos donde desayunar y sólo contábamos con media hora, todas las opciones eran nulas, era festivo y la ciudad desconocida.

Pues a preguntar por la calle al primero que pase! Elemental!

Y asi hicimos, y lo bien que hicimos! Nos recomendaron un edificio en esquina, ladrillero, reciclado, ni bien gire sobre mis talones lo vi, y apuré le paso porque supe a media distancia que sería un sitio para explorar.

Conclusión: no me quería ir de alli.

Me sentía tan a gusto, entre esos ladrillos, en el espacio resultante, en la mesa que compartía con una señora de pelo corto, canoso, que leía el periódico mientras me miraba por le rabillo del ojo asombrada quizás por mi asombro.

Me sentía una niña con juguete nuevo, un sitio donde se podia respirar y vivir arte, un sitio democrático, porque es un sitio abierto a todos, con puertas de par en par.

Un sitio que echo de menos, porque no tengo en Madrid, aunque el Caixa Forum cumple muy bien sus funciones de pulmón artístico. He de decir que la Mediateka Bilbaína lo ha destronado en mi corazón.

Bilbao ha sido una ciudad apasionante, me ha enamorado, me ha conquistado desde la superposición de escalas y ejemplos de arquitectura totalmente heterogenea, me ha demostrado la personalidad y caracter que ha impreso a un sitio que sólo tengo a 400 km de  Madrid.

Es altamente recomendable visitarla, verla, perderse, encontrarse y quizas enamorarse de su forma de ser.

Pues aquí queda la propuesta, Pais Vasco y Bilbao como próximo destino. Piénsatelo.

edificio