5 de Marzo de 2004

 

La mañana del 5 de Marzo del 2004, me levanté pronto, me duché, junté todos mis apuntes, mi tesis de fin de carrera “Simbiosis entre Arquitectura e Ingeniería en la obra de Louis I. Kahn” y me dirigí hacia la Facultad para rendir mi última asignatura; Historia de la Arquitectura 3.

Mi padre me llevaba, conducía por Callao y me daba palmaditas en la rodilla diciéndome, “no te pongas nerviosa, va a salir todo bien” cada escasos dos minutos.

Esa mañana había sido diseñada por mi hacía tiempo.

Cuando terminé de cursar arquitectura, me quedaban por rendir 9 exámenes finales, que di a lo largo de un año y medio, pero sabía que quería recibirme (graduarme) con Historia.

Sabía que iba a tener que encerrarme, que tendría que despertarme a las 5.00 de la mañana, habiéndome acostado a las 12.00, mi obsesión por pensar que nunca era suficiente lo que había estudiado me llevaba a tener que dormir poquísimas horas en función de todas las que me pasaba estudiando; pero sin embargo no importaba.

La meta era lo suficientemente atractiva como para seguir adelante sin tener en cuenta lo que dejaba de lado.

Curiosamente el día de mi ultimo examen los nervios me abandonaron.

Llegué a la Facultad, me dirigí hacia el taller 205 del segundo piso, y me presenté a examen.

Al principio fue algo accidentado, porque el profesor de Historia 3, Martín Lisnovsky, con quien luego tuve el placer de trabajar en la Universidad, no quería tomarme examen, porque no había corregido la tesis ni dos veces.

A lo que mi decidido temperamento le contestó, “Me voy con un 2 o con un 4 (aprobado), pero yo rindo examen”, creo que si le pregunto hoy seguro se acuerda de lo “delicada” que fui en ese momento.

Con lo cual, ante mi decisión, optó por llamar al Adjunto de la Cátedra, el Arquitecto Beto de la Torre, que amablemente accedió a tomarme examen.

Nuestra charla se extendió mas de una hora, entre croquis, preguntas, comparaciones, recorridos entre la arquitectura contemporánea, renacentista y medieval.

Finalmente Beto me dijo, “Felicidades Arquitecta, se ha usted recibido”.

Y en ese momento sentí que todo el esfuerzo había merecido la pena, se me atragantaron las palabras, pero creo que pude decir “grap-cias”.

Salí de la clase cargando mis libros y apuntes.

Me esperaban mis amigos y mi familia, hasta el bibliotecario pasó a ver cómo me había ido.

Fue un gran día que hoy recuerdo con orgullo y muchísimo cariño.

Algunos dicen que el día más importante de una mujer es cuando tiene un hijo, o se casa…yo ni una cosa, ni la otra, pero si se que el 5 de Marzo de 2004 fui muy feliz, porque fui lo que siempre quise ser, Arquitecta.

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http://www.ilikearchitecture.net/2012/07/london-2012-olympic-cauldron-heatherwick-studio/

http://www.ilikearchitecture.net/2012/07/london-2012-olympic-cauldron-heatherwick-studio/

“Nothing has been harder than designing for the Olympics. It is the most public moment one can ever be involved in. I am humbled and excited, and above all very proud to have played a part in this significant moment for Great Britain.”

Thomas Heatherwick on the London 2012 Olympic Cauldron